lunes, 15 de agosto de 2016

[Fantasy] Mordheim. 2ª partida de la campaña.

En esta ocasión me enfrento a Skavens. Tengo que decir que perdí la partida, pero respecto a monedas de oro y supervivientes, fui el mejor parado.


En esta ocasión el terreno de combate era algo…seco.
Mi banda se distribuyó en dos grupos, uno en cada lado de mi despliegue.


El primer grupo, en mi flanco derecho, con dos héroes, el halconero que me queda del combate anterior y el espadachín.
Y el segundo grupo, en mi flanco izquierdo, con mi Capitán, un guerrero con dos armas y los dos ballesteros.
Delante mío se despliega el mago y el líder skaven en el centro.
Apoyados a su lateral por tres skavens.
Y en el otro lateral  por dos skavens más.
Y en mi flanco izquierdo, otros tres skavens más
El primer turno, sólo es de acercamiento y posicionamiento. Decir que el ambiente en esta zona de la ciudad estaba muy enrarecido, ya que el mago skaven intento en múltiples ocasiones lanzar un conjuro, pero todo terminó en simple palabrería.


A partir del tercer turno, se inició “la batalla de la roca”, que duró hasta finalizar la partida. En ella, tres de mis esbirros entablaron combate con las ratitas, resistiendo como leones, que llegaban en sucesivas oleadas.
Mientras, el líder skaven se limitaba a mirar y dar órdenes. 
Y en vista que mis unidades se habían separado, sus skaven van en pos de mis mercenarios, aunque Brend uno de mis ballesteros, no les dejaba pasar.
El mago skaven logra pasar del control del ballestero, para enfrentarse a mi Capitán y su grupo
Pero estos dejan aturdidos a varios skavens, por lo que no pueden avanzar con la alegría que hubiesen querido.
Como el Ballestero que está con mi Capitán está manteniendo en raya a los skavens que se acercan al grupo, estos se ocultan en las sombras de los muros.
Mientras tanto, en la Batalla de la roca, mis mercenarios van dando cuenta de los skavens uno a uno, hasta que llega su jefe y todo cambia un poco... o no.
Aunque lo único que consigue es que pueda separar el grupo para que no los rodeen y diezmen.
Y en este punto muerto es como que queda durante mucho rato.
En vista que el mago no puede hacer mucho con el grupo de mi Capitán, opta por atacar al ballestero que está a media escalera. Pero este es apoyado por mi halconero.
En un momento de distracción de los skavens, el ballestero que acompaña al Capitán intenta dar la vuelta a la casa para atacarles con sus saetas desde la retaguardia.
Aunque la mayoría numérica de los skavens es importante, en la batalla de la roca mis mercenarios eliminan skavens, hasta un total de 4. Aunque pierdo a mi guerrero con escudo.
Cansado de no dejar pasar a sus ratas, el mago se planta al lado de Brend y lo deja fuera de combate. Aunque mi halconero, con el puñal del combate cuerpo a cuerpo, va dejando aturdida a la rata que intenta asaltarle.
El combate entre el grupo del Capitán, llega al momento culminante. Una perdida más de los skavens y deberán chequear para ver si se mantienen o se retiran.
Al final, habiendo perdido sólo el 25% de mis unidades, y el skaven habiendo salvado su tirada de mando para permanecer en el combate, con tan mala suerte, tengo que retirarme.

Al final consigo 3 de las piedras bruja y algo de oro adicional, mientras que el skaven consigue 1 piedra bruja y casi nada de oro, eso sí, mucha más experiencia que yo, por haber ganado.


Esta claro que se puede hacer una muy buena estrategia, por ambos lados, pero si los dados no acompañan ni a uno ni al otro, mal vamos.

Saludos.
Burt.

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